En un verdadero dolor de cabeza se convirtió la Ley de Acceso de Información Pública, para TVN. Pero, ¿por qué?, se preguntará Ud.
Desde que comenzó a regir esta normativa, el 20 de Abril del 2009, las empresas estatales tienen la obligación de publicar los sueldos de sus altos cargos. Directores, presidentes ejecutivos, gerentes generales y los administrativos que tengan altas responsabilidades, deben transparentar sus ingresos mensuales.
Frenar, a toda costa, la publicación de los sueldos de la alta plana ejecutiva, fue la decisión del directorio de TVN. Encabezada, en ese entonces, por Mario Papi, comenzó el ir y venir por Contraloría y el Tribunal Constitucional. Presentaron varios recursos para conseguir su cometido. La respuesta, siempre la misma: respetar la decisión del Consejo de Transparencia que ordenó a TVN publicar las remuneraciones de sus ejecutivos.
Hay que recordar que fue, justamente, este sindicato, el que denunció ante el Consejo de Transparencia la irregularidad, con el fin de hacer cumplir la ley.
Los argumentos que esgrimen los abogados que representan a los ejecutivos de TVN o ex (en la mayoría de los casos) es que publicar sueldos podría afectar la competitividad. Pero ¿ de que competitividad hablamos, cuando los cargos ejecutivos se rotan por todos los canales?.
Lo mejor, a nuestro parecer, es mantener la transparencia, pues es el mejor antídoto para combatir la corrupción, eliminar los velos y dejar información al escrutinio público.




















