OIT: Bajos sueldos se reducen con negociación colectiva

Las economías que abren un mayor espacio a la negociación colectiva tienden a reducir la brecha entre los sueldos más altos y bajos, según señala el Informe Mundial sobre Salarios 2010-2011, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Esta relación fue uno de los puntos que estuvieron ausentes en el  último debate en el Congreso que terminó con un reajuste de $10.000, subiendo el salario mínimo de $172.000 a $182.000.

De acuerdo al estudio de la OIT, existe una relación entre salarios y productividad, la que es más evidente en los países donde la negociación colectiva cubre más del 30% de los empleados.  En Chile, durante el año pasado, sólo 5,8% de los trabajadores participó en negociaciones colectivas, de acuerdo a los datos de la Dirección del Trabajo.

“Otro resultado clave fue el hallazgo de que la conexión entre salarios y productividad era más evidente en los países donde la negociación colectiva cubría más del 30% de los empleados. En particular, se calculó que un aumento de 1% en el PIB per cápita se traducía en un crecimiento salarial promedio de 0,87% en países donde la negociación colectiva cubría a más trabajadores, en comparación con sólo 0,65% en los países donde tal cobertura era débil”, señala el informe.

“La negociación colectiva no sólo fortalece el vínculo entre salarios y productividad, sino que también ayuda a reducir la desigualdad. El Informe mundial sobre salarios 2008/09 mostró que los países donde existe más negociación colectiva exhiben una desigualdad salarial significativamente menor que en países con menor cobertura de tal negociación, tanto en general como en la mitad inferior de la distribución salarial. Al reducir la dispersión de salarios y elevar el piso salarial, la negociación colectiva puede contribuir a reducir el riesgo de los bajos salarios”, sostiene la OIT.

De acuerdo a otro estudio de la Fundación Sol “en Chile, durante los últimos 10 años, el reajuste real inicial por negociación colectiva no supera el 1%. En igual período las empresas han generado niveles records en excedentes de explotación, ganancias históricas no distribuidas que han ocasionado un punto de inflexión en la curva que mide la distribución funcional del ingreso”.

A juicio del investigador de la entidad, Gonzalo Durán, el sistema más idóneo para fijar el salario mínimo es la “consulta tipo negociación colectiva”, en que se obtiene en promedio “de casi un 50% más de efectividad que aquel basado en los (modelos) legisladores”.

Para la investigadora del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), Cecilia Cifuentes, el informe mundial de salarios de la OIT es confuso, pues “el PIB per cápita no es un indicador de productividad muy claro”.

A su juicio, la determinante más fuerte de la brecha salarial es la “calidad de la educación” en vez de la negociación colectiva.

“En una economía competitiva, abierta al exterior, donde los trabajadores tienen distintas alternativas, no me parece que la sindicalización ayude a reducir la brecha”.

Cifuentes explica que el tipo de trabajo a partir de cambios tecnológicos “favorece más a los trabajadores más educados y calificados. En Chile, aumenta la brecha entre trabajadores calificados y no calificados, por lo que lo se debe mejorar la capacitación para que el shock de productividad favorezca a todos los trabajadores”.

Según explica, la negociación colectiva no se justifica en una economía abierta, que tiene múltiples sectores productivos y de servicios. “Antes, en una ciudad había una sola industria y “el empleador tenía un poder más fuerte para explotar y en esa situación se desarrolla la negociación colectiva”.

 

Fuente: La nacion.cl

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