Contratos por Obra o Faena en TV: Válidos para la Industria?

El Legislador no reguló expresa y detalladamente los contratos por obra o faena, sin embargo, a partir de la jurisprudencia de tribunales y de los entes administrativos podemos desarrollar las características propias de este tipo de contratos. Esto es fundamental para determinar cuándo nos encontramos frente a un contrato por obra o faena o a plazo fijo o a plazo indefinido.

Los contratos por obra o faena constituyen contratos a plazo, pero —a diferencia de los de plazo fijo—, éste es indeterminado, vale decir, no se encuentra prefijada en ellos su fecha de término, sino que tal circunstancia dependerá exclusivamente de la duración de la obra específica para la cual fue contratado el trabajador.

En otros términos, en contratos de tal naturaleza las partes que concurrieron a su celebración no tienen certeza respecto de su fecha de término, toda vez que esta última estará supeditada o circunscrita a la duración de las obras o faenas respectivas.

Al respecto, resulta útil agregar que la jurisprudencia judicial contenida en sentencia de 16.05.2003, de la E. Corte Suprema, ha precisado que “La causal invocada, esto es, la conclusión de los trabajos o servicios que dieron origen al contrato, conforme ha sido reiteradamente resuelto por la jurisprudencia nacional, solamente se puede referir a la situación en que se encuentra un trabajador contratado para realizar una obra material o intelectual finable, lo que significa que debe existir una relación directa y específica entre el trabajo o servicio contratado y su terminación natural, sin iniciativa ni intervención del empleador, y que, por lo tanto, escapa a la voluntad de los contratantes, puesto que el objeto del contrato ha sido la ejecución de una labor específica o de un servicio determinado, produciéndose su término automáticamente”.

De ello se sigue que la característica esencial del contrato por obra o faena es la naturaleza finable del trabajo o servicio que le da origen, lo que no sucede con el otro tipo de contrato a plazo que reconoce nuestro ordenamiento jurídico laboral, como es el de plazo fijo, cuya duración, limitada en el tiempo, no está necesariamente vinculada a la condición de finable del objeto de la prestación de servicios, sino al acuerdo de las partes en orden a fijar un término cierto y determinado para la realización de tal prestación, independientemente de toda otra circunstancia.

La característica antes enunciada implica que el término de un contrato por obra o faena acaece naturalmente cuando se produce la conclusión de las mismas, con prescindencia de la iniciativa del empleador o la manifestación de voluntad de los contratantes en tal sentido.

           La resolución nº680 de la Inspección Comunal del Trabajo Santiago Nor-oriente, de 26 de Noviembre de 2004 respecto de los contratos supuestamente “por obra o faena” que alegó la Empresa TVN sostuvo: “Que, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 2 de la Ley N° 19.132 de 08/04/92 que crea la empresa Televisión Nacional de Chile, el objeto de ella es establecer, operar y explotar servicios de televisión. Tal circunstancia permite sostener que la señalada actividad empresarial implica la realización de labores permanentes, carácter éste que no se aviene con la temporalidad y naturaleza perecedera de aquellas que caracterizan el contrato por obra o faena y cuya conclusión, determina, en forma natural, el término del mismo, independientemente de la voluntad de las partes en tal sentido.

            Que, en efecto, en la especie, las labores ejecutadas por los trabajadores en cuestión, no tienen un termino de vigencia determinado por su propia naturaleza, sino que claramente su término va a estar ligado a la finalización del programa en que labora, lo cual a su vez depende de la voluntad unilateral del empleador. En consecuencia no estamos en presencia de una obra o faena temporal por su propia esencia, sino que la condición de tal emana de un acto de voluntad de la empresa que contrata los servicios”.

En definitiva, a partir de la jurisprudencia administrativa y judicial, es posible determinar que para encontrarnos frente a un contrato por obra o faena deben concurrir los siguientes requisitos copulativos:

  • Que la labor encargada al trabajador sea naturalmente finable. (el término acaece naturalmente cuando se produce la conclusión de las mismas)
  • Que el término de la obra o faena no dependa de la voluntad de las partes (ni trabajador ni empleador)

En el caso de los trabajadores que estarían contratados “por obra o faena” considerando éstas como un programa de televisión determinado, se incurre en la impropiedad ya mencionada de depender el término de la “obra o faena” (el programa “X”) de la voluntad unilateral de empleador que no se condice con las características esenciales del contrato por obra o faena y nos encontramos irrefutablemente frente a un contrato de plazo indefinido.

 CETRA-LEGAL

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